Microcuento 6: Encuentros en la “III” Fase

ufo-146541_960_720Mi hijo debió ser abducido anoche! porque se fue a la cama un niño sonriente y gracioso que había estado haciendo pedorretas, imitando a los indios y los gestos que mamá y él hacen de vez en cuando, de manera cómplice y que me indican que mi gemelo pequeño, G2 o monito, está en modo esponja y lo aprende todo; pero a la 1 am me trajeron a un enanito precioso pero poseído por algún tipo de alien o quizá le iba a salir uno de la barriga, porque estuvo más de 1 hora que no paraba de llorar del berrinche.

Ya pasamos hace un par de meses un episodio similar con G1, el gemelo grande o lorito, hace meses, y por suerte éste ya duerme las noches del tirón o “casi” del tirón.

Cogí a monito que se retorcía hacía atrás, le dí agua que a veces tomaba y otras veces repelía con un porrazo al recipiente; le di paseos recorriendo el pasillo, entrando y saliendo la habitación, pero no daba resultado. Desperté a papá, al no saber ya que hacer, para probar una técnica que me resultó con lorito hace un tiempo, y es que al cogerlo su padre y ante la necesidad de volver con mamá se suelen calmar, pero tampoco funcionó.  Probé con el chupete que recibía el mismo trato que el recipiente de agua, o se lo ponía o lo lanzaba contra el suelo.

Mientras realizaba todo eso lo intentaba calmar, le daba besos y lo abrazaba y me intentaba poner tranquila que es lo único que me quedaba por hacer por mi parte; entonces fue cuando pensé en el Encuentro en la III fase, porque pensé “me encuentro Impotente, me encuentro Incapaz y me encuentro como si fuese Idiota”. Es muy difícil llegar a esa fase, pero cuando llegas piensas y te planteas en milésimas de segundo si lo estás haciendo bien, te evalúas como madre, te da la sensación de que no sabes conectar con tu hijo. Es un momento muy duro en el que te lo cuestionas todo, pero no es culpa tuya, es que tiene un berrinche sin más y no sale del bucle.

Fue un terror nocturno? le dolía la tripa? No lo sabré nunca…  El final de la historia de este microcuento tan extraño que os traigo hoy es un golpe con el chupete en la boca de mamá, mamá se queja, el llando de monito cambia dándose cuenta de lo que ha pasado y despertar abrupto de lorito que viene asustado hacia mi! El llanto del pequeño cambió de berrinche a algo que no se si puede calificarse como culpa y agotamiento en conjunto. Los abracé a los dos, se calmaron y se durmieron profundamente como si no hubiese pasado nada.

Un buen café por la mañana… y todo arreglado!

2 comentarios

  1. Que malos son esos momentos, cuando les ves llorar sin saber que les puede estar pasando…

  2. mira que disfruto cada etapa con ellos, pero la fase de llorar y que no me puedan transmitir qué les pasa lo llevo mal, fatal!

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