Microcuento 6: Cuaderno de Bitácora

Cuaderno de Pitágoras Bitácora
Capitana Pirata Mombie Mamá d Gemelos
Embarcación: Colecho I

Noche 1

Los Grumetes parecen estar poseídos. Realizan en horario nocturno movimientos sincronizados con los ojos cerrados y en lados opuesto a su capitana, duermen durante mis guardias en la misma posición y gesticulan igual en tiempo y forma. No lo puedo creer, ni que fueran gemelos!! Seguiré vigilando y anotando el comportamiento extraño de los mismos, por si es necesario realizar una investigación más profunda (verídico).

Noche 2

El grumete más pequeño por un minuto parece feliz, en la guardia nocturna de la embarcación colecho de su hermano, él ha aprovechado para dormir sobre la barriga de su mami la capitana y se reía en sueños. Parecía un sueño muy divertido. Ni grumete mayor ni la capitana han osado despertarlo porque sabrían que disfrutarían a la mañana siguiente de un grumete de buen humor. La guardia ha continuado en vela para Grumete 2 y la capitana por una hora más.

Noche 3

Hemos sido invadidos por un monstruo marino llamado “ola de calor” a las 3 am; la capitana y los dos grumetes hemos tenido que desalojar la embarcación colecho y tirarse en el frondoso y oscuro mar para que yo, la capitana, pudiese adecentar los aposentos de los grumetes y que éstos pudiesen dormir bien y no imitando el canto llanto de las sirenas alertando así a otras embarcaciones cercanas con el fin de no desvelar nuestro paradero.

Noche 4

Los dos grumetes han hecho turnos de guardia junto a su capitana. No consigo que descansen ni siquiera noches alternas, se empeñan en permanecer despiertos reduciendo las guardias a 30 minutos cada uno. Para mi como líder esto resulta agotador y nos expone a amenazas mayores con las defensas bajas a las primeras luces del alba.

Noche 5

Los grumetes han estado jugando con los llamados inhaladores, medicación que usa la capitana para poder respirar bien por las noches. Estos depósitos se han extraviado en el navío y he sufrido una crisis y casi un motín a bordo del Colecho I cuando los he empezado a buscar. Todo ha vuelto a la calma y mientras me repongo los grumetes descansan de tanto alboroto en cubierta.

Noche 6IMG_5662

Durante la guardia de Grumete 1, éste ha descubierto que el navegador de a bordo llamado “Siri”, a pesar de haber llegado hace ya años del extranjero pero que aún no controla el idioma, puede contestarle. Aún me pregunto como le responde si no entiende ni a la capitana. Sólo he podido escuchar que el navegador Siri le contestaba “no sé cantar” a las 4 de la mañana, supongo que el grumete quería entretenerse en su larga guardia con alguna canción de viejo de lobo de mar pirata. Apagado y escondido el ordenador de a bordo, Grumete 1 ha acabado su guardia y ha dormido como un bebé.

Noche 7

Nuestra última noche en el mar ha sido increíblemente tranquila. La guardia de una servidora como capitana ha sido hasta somnífera, tanto que los dos grumetes y una servidora han dormido hasta avanzadas horas de la mañana. Como siempre que escribo sobre noches que ha sido similares a la que dejamos atrás, noches revueltas y en vela nos esperan. Como ya me dijo el Capitán Murphy, si algo va bien a bordo, no lo digas muy alto, que el mar es traicionero y envidioso y las guardias en la embarcación Colecho I siempre pueden empeorar. Nos despedimos hasta el próximo viaje por las profundidades marinas, espero que mis anotaciones ayuden a otr@s capitana/es a afrontar sus duros viajes hasta la partida de sus grumetes.

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