Introducción cereales, fruta y verdura

Empezar a dar papillas a los bebés es todo un reto, sobretodo al escuchar otras experiencias personales que te hacen llegar algunas mamás, acerca de la tolerancia o disposición de los niños a aceptar cambios en la alimentación, así que cruzas los dedos para que los nenes, y más siendo dos, sean buenos a la hora de comer.

Cuando empecé con los cereales lo hice con biberones, ponía su cantidad de leche de siempre; el pediatra me dijo que pusiese tantos cacitos de cereales como meses tenían los bebés. Así que si una empieza a dar cereales sin gluten a los pequeños, y éstos tienen 4 meses pues 4 cacitos. Hasta aquí fácil!
Los nenes toleraron bien los cereales sin ninguna incidencia pero al aumentar el número de cacitos parecían sentirse pesados, así que me recomendó partir la cantidad de cereales en la primera toma de la mañana y a última de la noche, como corresponde.

Antes de que pudiese hacer papillas de cereales, algo que probé sin mucho éxito al principio, empecé a darles la fruta; primero en cantidades más pequeñas, lo que parecía dejarles saciados y pocas veces tuve que hacer un biberón como complemento, y la fruta la toleraron muy bien. Ésto fue a los 5 meses en vez de a los 4 por indicaciones también del pediatra, así que continuó la historia de las comidas como debía…

A los 6 meses empezamos las verduras, también sin problemas y los cereales con gluten ya con la leche de continuación. Lo único que no cambió a partir de este mes, a pesar de estar ya acostumbrados a la cuchara, fue el tema de los cereales en biberón y en tomas de la mañana y de la noche, hasta que llegaron los 7 meses 😀

Nos fuimos de viaje a Mallorca y de pronto se empiezan a quejar de los biberones. Por suerte los nenes tienen suficiente reserva, muslitos 5J como dice mi hermana, y no hubo mucha preocupación por las comidas, puesto que los biberones los dejaban a la mitad después de quejarse un poco.
Cual es mi sorpresa que al llegar del viaje, mi pareja decide probar a hacerles papilla de cereales y se la comen como si hubiese sido así desde el primer día; y otra sorpresa más, cuando una mañana decido quitarles el poco cereal que les daba y toman mucho mejor la leche (único biberón que les queda). Así que nada, ellos mismos han ido aceptando los cambios y adaptándose a todo como si fuesen ellos los que escuchan al pediatra en las consultas. 😀
Empezaron a los 7 meses con las carnes, veremos que pasa con el pescado cuando les toque.

Dado que ya están tomando papillas y que ha coincidido con el verano, se debe hacer hincapié en la buena hidratación y dar agua con asiduidad.

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