Hidratación para mis pequeños

A raíz de la última consulta del pediatra, donde ya se introdujo la verdura como comida y fruta para el postre (aunque justo al revés de como lo he escrito XD), le pregunté si podía darle ya agua a los bebés. Normalmente con la ingesta de leche suele ser suficiente para una buena hidratación en los primeros meses de vida; de hecho en mis niños ha coincidido la ingesta de sólidos con dejar ya definitivamente las escasas tomas nocturnas si tenían mucha hambre o sed (sus papás se lo agradecemos!! 😛 ); las tomas eran escasas, las había ido reduciendo de forma progresiva como consejo de otra mami, tanto para que dejasen de comer de noche (o beber con sustancia como digo yo je je), y también para que ya durmiesen la noche entera.

Otra cosa a tener en cuenta es que al tiempo que empezaban con los sólidos, hace ya casi dos meses enteros, empezó a hacer calor; si le añadimos que sudan más y que toman menos líquido con las comidas centrales del día, pues se nota! (aunque no voy a especificar dónde!! lo dejo a vuestro buen entender)

Siempre llevo biberón con agua, y de noche también dispongo de uno en la mesilla de noche, pero eso sí, nunca o casi nunca les doy con las comidas. Les gusta mucho beber agua y si lo junto a una comida principal, o justo después, suelen aumentar los reflujos. Así que hasta que sean un poco más mayores sólo les doy unos sorbos breves en las comidas y luego agua más abundante entre todas las comidas. De hecho notan alivio, les calma y les gusta… tanto que se pelean por el biberón y nunca me acuerdo de llenar 2!!

Recomiendo darles siempre que se pueda, porque no siempre uno se acuerda, ya que la sed no es de uno, y no llenarlos mucho si se aproxima una comida, puesto que podría disminuir la cantidad que comen por la sensación de estar llenos.

Mucha agua (para todos los demás también) y feliz Verano!! 🙂

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