Hablando de conciliación

Últimamente sale mucho la palabra “conciliación” en muchos medios, en twitter, en la tele a raíz de alguna política llevando a su hijo en brazos (no entraré en opiniones al respecto, ya se dijo bastante hace unos días), pero como siempre voy a dar mi punto de vista.

A mi me despidieron estando embarazada y gané el juicio hace ya mucho, pero no ha sido hasta ahora que puedo respirar tranquila con el tema de cómo cubrir las necesidades de mis niños, y haciendo números y más números y encaje de bolillos creo que podré llegar hasta la escolarización o como mínimo a la guardería de mis hijos, porque son gemelos y como buenos dobles gastan doble!

Desgraciadamente dónde yo vivo no hay mucho trabajo y en la provincia menos y no quiero pensar qué tendría que hacer si hoy mismo tuviese que trabajar, primero porque no hay trabajo, segundo porque lo más probable es que me tuviese que desplazar, y por último las horas que tendría que pasar fuera de casa. Por suerte mi pareja trabaja y metemos un sueldo en casa y yo soy una hormiguita y puedo estar con los niños en casa, disfrutando de su cuidado y de su desarrollo, una experiencia dura por ser gemelos pero increíble y maravillosa por las recompensas también dobles 🙂 Si no fuese por esa situación no se que haría, porque si cuando hay un bebé una tiene que renunciar a tantas cosas por trabajar, porque está claro que a tu hijo le haces falta y no se sabe cuidar sólo cuando acaba la baja por maternidad, pues imagínate con dos de la misma edad. No hay ayudas, no hay soluciones y una ayuda de 100 a madres trabajadoras, pues qué quieres que te diga, no llega para nada como está la vida de cara hoy en día. La jornada reducida no te compensa a no ser que tengas el trabajo a 5 minutos de tu casa. Son tantas y tantas cosas que sopesar!

Cómo salidas a medio largo plazo, que por suerte tengo tiempo, me planteo o bien trabajar en algún proyecto propio y hacerme emprendedora con todas las letras, sin saber como irá; o bien cruzar los dedos y rezar por encontrar algo más cerca que me permita no tener que renunciar al tiempo que paso con ellos. Es un tema complicado y que te  hace plantearte muchas cosas.

Es normal que las mujeres se planteen ser mamá a edades cada vez más tardías, porque así como están las cosas la que tiene un trabajo estable hace números y no le sale las cuentas. Que salgan temas como “vitrificar óvulos” a los 20-25 años me parece una buena idea por un lado y una barbaridad por la otra, porque con esa edad ni te planteas hacer algo así, pero cuando pasas la treintena los problemas para quedarse embarazada pueden aparece y entre frases como “se te pasa el arroz” y tener el tiempo en contra lo complica muchísimo más. En cualquier caso no tendríamos que estar hablando de estos temas, ni que las mujeres tengan que planificar todo para ser madre a tan largo plazo, como lo estamos haciendo. Se tendrían que dar soluciones a una situación más común cada día y que no recaiga todo en una decisión por parte de la que quiere ser madre.

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