Adaptación

Adaptación es a groso modo la definición de maternidad a la que he llegado tras estos 3 años desde que fui mamá.

Me lo he planteado desde todos los puntos de vista posible; si bien es cierto que nadie te prepara para la maternidad, por mucho que te cuenten, leas, investigues, etc.

Sobre Ser madre no se sabe hasta que se es.

adaptación

Es como alguien que empieza un nuevo trabajo, un deporte nuevo, una mundanza a otra ciudad de residencia, o cualquier cambio que implique un nuevo modo de vida, costumbres, etc. La maternidad es todo ello junto.

El problema viene cuando no sabes adaptarte a la nueva situación. Hay casos en los que no se acepta o hay arrepentimiento, y que se genere un sentimiento así cuando tienes hijos, pues es muy triste.

Los primeros meses es como un entrenamiento intensivo de algo nuevo, como si te tiraras a una piscina sin saber nadar y no salieras del agua hasta que consigues mantenerte a flote y saber llegar a la escalera de la piscina. O luchas por aprender o te ahogas. Cuando sales por la escalera ya saber manejarte en un nuevo medio, controlas una faceta nueva de tu vida, ya no hay problemas y puedes volver a tirarte a la piscina con tranquilidad y sin miedo, porque ya sabes lo que tienes que hacer.

Mi adaptación a la maternidad

Con gemelos o múltiples la adaptación muy complicada. Comentaba con mi madre que está de visita, que recuerdo el primer mes que estuvo conmigo, que gritaba o estaba enfadada y no pasaba ni 30 segundos y estaba llorando y pidiendo perdón. Las hormonas tras el parto, el cansancio extremo y pocas horas de sueño ponen a prueba la paciencia e incluso la estabilidad emocional de la madre.

Al poco tiempo te das cuenta de que sin quererlo empiezas a establecer unas rutinas; que a pesar de tener que dar pecho, en mi caso biberón, a los dos enanitos del hogar, tienes unos horario. O estableces unos horarios o te vuelves loca.

También es cierto que la ayuda es indispensable, pero ésta depende de como te organices con la persona que te ayuda. En mi caso, a partir de que se fuera mi madre a casa, preferí sobrevivir yo sola porque era la única manera de llevar un control de biberones, cambios de pañal, baños, comidas, etc.

Antes de ser madre tenía un miedo atroz a salir yo sola con los gemelos. Me daba pánico hasta tener que montar el carrito de los gemelos yo sola. ¡Que tontería! estaréis pensando, pero me preocupaba todo; cerraba y abría el coche mientras daba vuelta de un lado al otro del coche colocando a los niños por paranoias extrañas sobre sustracción de peques durante una distracción. ¡Otra tontería! Pero luego te adaptas, te relajas y aunque siempre les tienes un ojo puesto a los peques, es cuando empiezas a disfrutar cuando el miedo desaparece.

En cuanto a lo de salir con los dos peques, no hay nada mejor para superar el miedo que afrontarlo. ASí que iba al pediatra yo sola, a comprar yo sola y todas las oportunidades que surgieran para coger práctica. Fue lo mejor que pude hacer.

Primeros 3 años

Lo repito y me repito como el ajo, pero no tengáis prisa por que crezca, porque hagan algo, porque se sienten, caminen, coman sólido, hablen, etc.

Tienen toda la vida por delante para hacerlo

Disfrútalos, acompáñalos y enséñales todo lo que te gustaría que supieran. A partir de los 2 años se ponen en modo esponja y el aprendizaje de todo incrementa exponencialmente en velocidad. Lo que si os recomiendo es que juguéis un montón con ellos, porque es la mejor manera de aprender, de desarrollarse, de imaginar y egoístamente de que ellos sean artífices de tu viaje en el tiempo a tu infancia.

Si eres madre de múltiples te espera un primer año de frases típicas dedicadas a tus hijos, desde si son naturales hasta si le regalas uno a la señora de turno que dice que como lo tienes repes… en fin, no creo que te libres. Cansa y luego te adaptas. Esto seguirá así hasta que abandones el carrito y todo el repertorio de frases acaben siendo un “tú no te aburres, no?” que pasa a formar parte del 90% de los comentarios que te dedica cualquiera que se cruce contigo y tenga a bien hablar contigo aunque no te conozca de nada. También te adaptas, aunque para ello hayas tenido que pasar por fases de risa, cabreo y estar hasta el toto de frasecitas; eso sí, ni se acerca a lo que aguantas con las pérdidas gestacionales.

La adaptación de todos

Tras irme descaradamente por las ramas, vuelvo a lo que comentaba al principio. Los primeros meses de vida de los peques, es una adaptación de ambos, tanto de los bebés a factores externos, sobretodo de la placentera barriga de mamá y nosotras, que siempre estuvimos solas, pasamos a no estarlo nunca, a que una pequeña personita (o dos) dependan de nosotras para todo. Tú vida nunca será igual, tendrá cosas malas pero muuuuchas cosas buenas.

La maternidad no es algo que se tenga que plantear una a la ligera, es una de esas etapas de la vida en las que no hay marcha atrás. Siempre hay un momento para ello, un “algo” interno que te lo indica y me da mucha pena aquellas que se arrepienten de haber sido madre, más que por ellas por sus hijos. Espero que sepan darles el cariño que se merecen – supongo que os hacéis una idea de a quien me refiero -.

Cambiando de tercio, mis hijos ya tienen los 3 años, están en plena explosión del lenguaje en un corto periodo de tiempo, de conocimientos van sobrados, de autonomía les falta aún bastante, no me preocupa, estamos trabajando en ello y ya llegará. Mientras tanto me dispongo a disfrutarlos un montón y más ahora que me reclaman para jugar juntos, hablar mucho e interactuar más. Me transmiten su interés por todo lo que les rodea y no paran de parlotear. Estoy en una etapa muy dulce de la que pienso disfrutar todo lo que pueda, nunca se sabe lo que va a durar.

Y os transmito una frase que siempre tengo presente en mi cabeza.

Hay que pasar por lo malo para saber apreciar lo bueno cuando llega

Un abrazo y disfrutadlos, que luego crecen…

 

Un comentario

  1. Una persona, y digo persona porque muchos hombres se arrepienten de haber sido padres y no sufren ningún juicio, puede arrepentirse de haber decidido tener descendencia y eso no significa que no quieran a sus hijos. Son madres solteras, mujeres que se encuentran divorciadas cuando no estaba en sus planes o infinitas situaciones q no llegamos ni a imaginar. ¿Por qué? por las renuncias personales que les ha conllevado o por el peso de los cuidados o por una razón que sólo es suya.
    Que no te den pena sus hijos porque mayoritariamente reciben el afecto que se merecen. En proporcionar bienestar a los demás aun en detrimento de nuestro propio bienestar las mujeres somos unas expertas, socio culturalmente nos educan para ello, tanto que creemos que lo traemos de serie.

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