Septiembre desordenado

Llevo toda la mañana pensando qué demonios hacer, e iba a escribir este post tarde o temprano, porque las publicaciones a parte de ayudar a los demás, compartir experiencias y testear productos para los demás, también nos sirven de bitácora personal, de desahogo, de opinar lo que queramos, que para eso son nuestros blogs.

Acabo de leer la publicación de una buena amiga, Vanesa, que está pasando un día regular y he pensado: “los astros deben estar alineados porque estamos pasando un día de mierda”. Pero sabéis qué? Todo acaba pasando por suerte.
En mi caso se me juntan muchas cosas desde hace tiempo y creo que si las escribo, todo mejorará, al menos en parte.

Tengo muchos frentes abiertos así que voy a ir destripándolos poco a poco.

Por un lado Septiembre en sí, los niños en el colegio y la adaptación.

SEPTIEMBRE DESORDENADO

Como sabréis se juntan varias cosas, los gemelos están separados cada uno en una clase y he tenido que pasar dos semanas viendo como uno de los peques lloraba cuando dejaba al otro en clase, ese ha sido el peor día de las 2 semanas que llevan de colegio. De hecho cada vez que recojo a uno de ellos a las 2 de la tarde, en seguida señala a la clase del hermano para que vayamos a recogerlo. Esto no lo ven los profesores, obviamente, porque tienen que entregar cada uno a 24 niños más, pero yo si lo veo; como veo el abrazo que se dan cada vez que se reencuentran. Es una escena preciosa y a la vez me inquieta porque se echan de menos.

Las mañanas para mi están siendo una pérdida total de tiempo. La razón es que con el poco tiempo que llevan sin el pañal, la adaptación al colegio, la falta de confianza – aunque ya en aumento – y el tener que apañárselas solitos para ir al baño, me han hecho ir (yo encantada) a cambiar a los peques varias ocasiones. La parte buena es que los profesores ya me conocen bien y a los peques, la parte mala es cuando sales de clase y los dejas llorando porque se quieren venir conmigo. Por mi parte, el inconveniente es que no puedo planificar nada, porque no sé cuando me van a llamar. Espero que sea algo temporal, aunque el pequeño de los gemelos va dando pasos atrás en el control de esfínteres, y cuando antes me decía que tenía que ir al baño, con su “mamá, pipí!” ahora se lo hace encima en cada, donde lo tenía totalmente controlado. Vamos a darle tiempo a ver como sigue.

Organización

Entre lo que he comentado antes de la adaptación y que septiembre es como una bomba de relojería de todo lo que queremos poner en marcha, y que estoy como bloqueada entre cosas que no salen, falta de organización, y que no tengo cuerpo para otras cosas, pues ando más perdida que una cabra en un garaje.

He empezado a hacer listas, que por ahora llevo bien. Estoy viendo por todas partes agendas, organizadores anuales, semanales, etc, etc. Me da un perezón!! ¿Sabéis por qué? porque sé que lo voy a empezar con una ilusión tremenda y luego acabaré usando el móvil y con las listas, así que vuelvo a mis listas. Gajes del oficio de cuando trabajaba en Spanair.

También tengo el bloque mental de tener un proyecto por sacar pero estoy parada con la web y encima me dejaron tirada y la están haciendo de nuevo otros programadores. Tengo dos podcast que actualizar pero que cuando me escucho no me “encuentro”, el blog lo tengo medio parado porque a veces no tengo ni puñetera idea de qué escribiros, así desde la sinceridad.  La otra web de las tazas y cosillas que hacemos, aunque sea a nivel más local, también está parada por falta de tiempo; vamos haciendo cuando se puede.

La Vergüenza

Estoy en una fase que todo me da vergüenza, hasta los podcast a los que os tengo habituados. Pienso si gustarán o haré el ridículo. Al igual que hacer algún directo o vídeo en alguna red social. No sé, como que no tengo el cuerpo para ello. Hago alguno pero pienso: “esto no es para mi”. Lo peor es no saber si se trata de algo temporal o va a ser para siempre, por lo que no sé para donde tirar.

Están las grandes mujeres de la productividad, masterminds, organización, etc., sacando un montón de cursos, recursos, webinars y mucho material con el que arrancar. A ellas decirles que no os lo toméis como algo personal, porque tengo muchísimo interés pero me da un perezón tremendo, y a parte de eso me siento muy bloqueada y me da vergüenza.

Se junta con la indecisión de no saber a qué darle más importancia. Está claro que en el mundo blogueril a veces caer en gracia te trae resultados mucho más rápido que a otros, y tener padrinos también. Es así. En 2 años que llevo con el blog, alguna pensará ¡qué poco! veo que no me reporta nada más que la simple satisfacción de compartir mi vida y la de los gemelos y sus avances con el mundo, pero seamos claros, veo muy lejana la posibilidad de ganarme la vida con ello.

Salud y deporte

Aquí reside la parte principal del problema. Tengo un mono de natación y hacer deporte que no es normal. ¿que por qué no hago? pues la respuesta es sencilla, se ha juntado todo.

A partir de mitad de agosto empecé a tener dolores de cabeza fuertes. Estuve nadando para competir a finales de agosto y hubo tormenta, pero casi que fue mejor porque no me encontraba bien y no las tenía todas conmigo de poder acabar bien la carrera, aún así me presenté. Desde entonces no he tocado el agua.

Me he puesto en contacto con el especialista médico que me llevó cuando llegué a Sevilla, saltándome los protocolos habituales que es ir al médico de cabecera y que no tenga ni idea de lo que tengo en la cabeza, y salga de consulta con un niño enrabietado (fui con los dos) y ninguna solución. Estoy a la espera de una llamada para hacerme una resonancia, por si mi enfermedad rara, hubiese empeorado, o se trata de otra cosa que me haga doler distintas partes del cuerpo, a la espera estoy.

Voy bajando volúmenes de tele, radio, etc., me mareo mucho, me duelen o se me duermen brazos y piernas, y algunas cosillas más que no vienen al caso. Se junta todo lo anterior con el cierre de las piscinas cercanas durante todo el mes de septiembre, más los cambios de rutina de los nenes y mía. En resumen, estoy hecha un trapo.

Lo único decente que he sacado de septiembre es acabar un curso que tenía pendiente. Ahora estoy barajando más cosas que hacer, pero como buena indecisa que soy, o me lo ponen delante o voy a tardar un tiempo.

En fin, ¡qué agobio septiembre! Y eso que fue siempre mi mes favorito. En fin, mañana será otro día. Mientras tanto a ver que se me ocurre hacer a parte de finalizar ya este post, que ni pienso revisar! 😀

Qué a gusto se queda una, oye!

4 comentarios

  1. Menudo mes!! Jejeje ánimo que todo mejora. – los peques habrá que darles tiempo, no? Ya sabes que opino que es super injusto separarles.. en fin… animo guapa

  2. Ánimo gemelota. Ya queda menos de septiembre.. a ver si octubre viene mejor, y los peques ya se han adaptado bien. Un súper abrazo!!

  3. Septiembre se acaba en nada y seguro que las cosas iran a mejor. A veces también hace falta un tiempo para no hacer nada y descansar el cuerpo y la mente para coger impulso y comerse el mundo.
    Muchos ánimos!

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