Mi parto por Cesárea programada

Fui a hacerme la última ecografía en la semana 36 de embarazo el último jueves de Noviembre de 2014. El médico me dijo que por el tipo de embarazo gemelar, existía riesgo de desprendimiento de placenta con los peques pesando más de 2 kilos cada uno y un barrigón gigantesco – a partir de placenta lo he añadido yo, no el médico 😛 – así que me dijeron que me pasase por el hospital en la semana 37.

Por motivos personales decidí tener a mis bebés en una clínica privada, no entraré en detalles del por qué, así que ese mismo jueves hablé con mi ginecóloga, la que me había hecho el seguimiento de los gemelos desde el principio, y se programó una cesárea. Varios médicos que me trataron durante el embarazo, véase el hematólogo y ginecólogos de cardiología fetal, alto riesgo, etc. me habían indicado ya que lo más probable y a pesar de tener a los dos bebés colocados, sería ese método el empleado para traer a mis bebés al mundo.
El día X ingresé a las 8 y me indicaron mi habitación; me puse el camisón típico y vinieron a buscarme los celadores. La primera persona en aparecer fue un matrón, me hizo varias preguntas y me dijo que él asistiría a los bebés al nacer. Poco después de las nueve entré en quirófano y me atendió un señor súper súper agradable con gafas curiosas que resultó ser el anestesista; le guardo un gran recuerdo porque me entretenía y hacía chistes para tranquilizarme entre explicaciones de lo que iba a suceder después. Me dijo: “notarás dos cosas importantes: se te dormirán las piernas y cuando te hagan presión y sacudida en la barriga al sacar a los bebés”, y yo contesté “me han dicho que huele a pollo frito con el bisturí” (sí, eso dije el día que nacieron mis bebés… podéis reíros, y es culpa de una que seguro que leerá esto), hubo risa generalizada, siguieron las bromas con dos enfermeros que estaban en la puerta de pie y mirando, supongo que de prácticas, y también hubo comentario para ellos: “los toros mejor desde detrás de la barrera, no?” madre mía, y eso que aún no me habían puesto nada vía intravenosa. Qué vergüenza!!! pero que divertida fue la llegada de mis hijos :-); siguieron bromas varias entre médicos y enfermeros, reconocí las caras de una matrona de las charlas de educación maternal y también de mi ginecóloga; tras éstas anécdotas el Dr. Anestesista – por no dar nombres – me sentó e inclinó para delante y una enfermera muy simpática se situó frente a mi para sujetarme, dado que la barriga hacía peso hacia delante, no fuese que me pegase un trompazo y por si me mareaba. Ahí me pusieron la intradural, un poco más profunda que la epidural.
Aquí quiero hacer un inciso… La epidura o la intradural nos asusta muchísimo y creo que es uno de los temores de muchas de nosotras; no es para tanto! Se nota un poco de presión, pero no duele sólo es un pelín molesto pero totalmente soportable.
Una vez puesta la intradural, por dos veces porque en la primera se cayó el catéter, me tumbaron y noté primero calor en las piernas, luego ya adormecimiento total. Al tumbarme me dieron náuseas y me pusieron una sabanida cerca, pero la enfermera avisó rápidamente al anestesista, quien me puso algo para sentirme mejor.
Luego pasaron unos minutos, y vino el primer meneo y empujón. Mi ginecóloga me pasó una cabecita muy peque por encima de la sábana y dijo “hola mami!”, me acercaron a mi primer hijo, me lo comí a besos hasta que se lo llevaron a limpiar, medir y pesar, un minuto más tarde se repitió el “hola mami!” y llegó el segundo 🙂 otra tanda de besitos y mimos y se lo llevaron también. Los pude ver todo el tiempo mientras lloraban y les hacían el APGAR: 10/10 unos campeones. Me pidieron los nombres por orden de cada uno, eran muy pequessssssss pero preciosos. 
Acabaron conmigo, vaciar, limpiar, coser bla bla bla… y me pusieron a los peques conmigo, uno bajo cada brazo; nos fuimos a reunir con el papi y nos llevaron a la sala de despertar. Se quedaron tranquilos con mamá, por suerte son los niños más buenos que pueden existir. Y el resto ya lo contaré…
Sé que hay gente que cuestiona las cesáreas, pero creo que una mujer que se somete a una intervención para tener a su bebé es también una campeona; cómo tengas a tus hijos no te hacen mejor o peor, más o menos madre. Yo estoy feliz con cómo lo viví, como sucedió todo y el precioso recuerdo que tengo del momento de verles las caras y darles sus primeros besos como se suele decir, la mejor cita a ciegas de la vida de una mamá: conocer al amor de su vida, en mi caso mis dos amores. Me ahorré las contracciones, el dolor y cualquier complicación de parto, y si soy sincera, tras un embarazo tan complicado me alegro de haber tenido fácil la recta final.

6 comentarios

  1. Hola! Acabo de encontrarte por madresfera.. Por lo visto fue sencillito no? me alegro mucho de que todo saliese birn! Por cierto te dejaron estar siempre con los bebes? Porque escuche que en una cesarea no djan estar cn el bebé, el mio fue parto natural y si estuve cn ella pero al ser cesarea y gemelos es difenrete? Un beso

  2. Hola, muchas gracias por el comentario! Fue muy sencillo y rápido, sin complicaciones. Me pasaron a mi primer nene por encima de la sábana, me dejaron darle besitos y me lo acercaron a la cara y se lo llevaron a limpiar y pasar el test APGAR y como nacieron con 1 minuto de diferencia, hicieron lo mismo con el pequeño mientras me cosían y en seguira me los pusieron cada uno en un brazo y desde ahí siempre juntos 🙂 Un besito y bienvenida al blog!

  3. Yo también tuve a mis chicas por cesárea programada. Me ingresaron en la semana 36 por poco líquido amniótico y me programaron para la 37. Como tu dices…el anestesista genial…me hablaba, me hacía reir…claro, es el contacto mas directo, el resto de gente esta pendiente de los bebés. El quirófano parecia una romería…había dos de todo gine, matrones, pediatras…la verdad es que salió todo estupendo. Gracias por compartir tu experiencia!

  4. igualmente!! como para mi fue una buena experiencia al tener múltiples, prefería contarlo para quitarle hierro al asunto y dentro de lo que es una intervención por cesáre, tranquilizar a las que tienen que pasar por lo mismo. Es lo que tú dices, parecía una fiesta allí dentro, y me queda un buenísimo recuerdo y más al ver las caritas de los peques por primera vez, lo especial que lo hicieron los profesionales que me acompañaron. Gracias a ti por tu comentario

  5. Me he emocionado con tu relato. Esos besos tan esperados, ese momento tan bonito… Enhorabuena mamá, eres una campeona

  6. Pingback: Revisiones durante un Embarazo Gemelar (parte 1) - Mamá D Gemelos

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