En 13 Viernes y Martes… 3ª parte y FINAL

Esta es la parte de los dichos populares y refranes, de las frases típicas, de las supersticiones y los número “malditos??” veremos… pero es la parte final.

El 2013 había sido el año de escuchar frases como “mujer mal parida, al año bendecida”, “tú no te obsesiones”, “¿ya estáis buscando?”, “estás muy gordita, de cuanto estás ya?” (tiroides paralizado, y sin embarazo); en fin, múltiples frases célebres de cotillas y opinólogos que me dieron el año. Ya te digo que este tipo de gente se encuentra en todas las fases de la vida de una persona, pero  duele tanto cuando pierdes dos embarazos,  por la carga psicológica, el cambio hormonal y el intento de vuelta a la normalidad que es difícil recuperarse y desconectar y la gente no lo ponía nada fácil, como me pasó nada más salir del legrado en diciembre y escuchar a la señora de la limpieza de la habitación de enfrente (en el pasillo del hospital) decirle a una paciente cualquiera, al verme salir, que en la habitación 408 era donde ingresaban a las legradas, eso ya me minó la moral y sé que ahora habría dicho algo, pero mi autoestima estaba tan baja que agaché la cabeza y salí de allí tan rápido como pude.

Pasadas las fiestas y las tristezas me apliqué eso de “año nuevo, vida nueva”. Me despedí del 2013 que pasó a formar parte de la historia como un año malísimo y el 2014 como “Mi Año” pero el  número 13 no me daría tanta mala suerte esta vez. El año nuevo fue el año de cambios de médicos, cambié de endocrina por comodidad y cercanía a un médico en el hospital privado donde iba a tener también al ginecólogo y por recomendación de éste último, empecé con las pruebas genéticas y el control por parte de un magnífico profesional que me ayudó un montón, mi hematólogo.

Nos hicimos pruebas de cariotipos y fueron normales. Las mías las cubría ya por fin el seguro pero las de mi pareja las pagamos en laboratorio, el mismo donde enviaban mis pruebas. Conocí al fin al hematólogo quien me hizo varias preguntas de antecedentes familiares, me mandó analíticas sanguíneas normales y cuando vio que todo era normal, me hizo una prueba que antes costaba un riñón pero que ahora era asequible y descartaba 13 enfermedades genéticas sanguíneas que al producirse un embarazo podrían dar problemas.

Salió todo más o menos bien pero me dijo que había un factor de coagulación que no salía negativo, sino dudoso por lo que me recomendaba un tratamiento de adiro (aunque me recetó otra marca) y heparina en el caso de embarazo. A su vez la endocrina nueva se puso algo más estricta e incrementó algo más el tratamiento para la hormona tiroidea; y en cuanto al ginecólogo, me recomendaron cambiarme a una doctora; no dudé ni un momento y fue otro gran acierto. Hice todo lo que me mandaron y a pesar de tener luz verde 2 meses después del aborto, el hematólogo me recomendó esperarme algo más para empezar, dándome vía libre en Marzo.

Con todo en orden, las pautas a seguir en caso de embarazo y la medicación al día, parecía haber llegado como una liberación, como un “me voy a tirar a la piscina pero esta vez hay agua debajo” aún así el salto lo daba acojonada perdida por todo lo del año anterior.

Llegó el día de la boda de unos amigos el 12 de abril del 2014. Me había comprado un vestido con caída libre que me venía como un guante, y eso sí una buena braga faja porque siempre fui de tener barriguita. Al ponérmela veía que la barriga no se disimulaba, como en una prueba que había tenido días antes, pensé que a 4 días de la regla estaba hinchada. Bebí y comí y bailé como nunca en esa boda, pero de vez en cuando me tenía que sentar, agotada. Recuerdo que los invitados me decían… ya estás cansada si acabamos de empezar! así que bailaba una y me sentaba dos.

A la mañana siguiente me hice una tira de embarazo, el día 13 de abril (ya empiezo con los treces), como me faltaban días para la regla pensé: “no sé para qué la hago si esto va a ser un blanco nuclear”, pero al cabo de un rato se apreciaba un ligero color rosado frente a la línea de control. No me lo podía creer!!! Aún así mi reacción fue más prudente  y esa vez no me ilusioné tanto.

Mis pesadillas con la seguridad social continuaron los dos primeros meses de embarazo, dado que al llevar analíticas privadas del hematólogo se negaban a recetarme la heparina, primero mi médico de cabecera el cual cambié más tarde, luego el ginecólogo especialista de la zona, que me hizo esperar semanas para luego decirme que él no atendía a embarazadas y que alguien se había equivocado en derivarme a él, ahí si monté un pollo en recepción del centro de especialidades que no sirvió absolutamente de nada, todos se lavaron las manos. Otra vez en el médico de cabecera me dijo que intentase por urgencias del centro de saludo, allí que me fuese a urgencias del hospital de referencia (donde los legrados), así que hablé con la matrona que me dijo que me esperase al tocólogo, quien al fin me la recetó.

No penséis que todo ese tiempo no me puse el tratamiento, porque el hematólogo por suerte me había recetado la misma. Sólo que cada caja mensual son 200 euros, la heparina es un tratamiento bastante caro aunque lo hubiese pagado a gusto y más con lo que estaba por venir, pero a veces no entiendo el recelo de unas analíticas detalladas por venir de donde vienen, de un laboratorio privado.

A diferencia de todas las ocasiones anteriores, el 13 de Mayo de 2014 mi pareja de acompañó a la cita con la nueva ginecóloga, era mi primer vez con ella. Al ver que había tenido dos abortos previos, lo primero que me dijo fue, como estarás de los nervios, pasa a que te mire y luego te hago la ficha. Ese día pensé… o “a la tercera va la vencida” o “no hay dos sin tres”

Me hizo una ecografía intravaginal (lo normal en las primeras semanas) de 8 semanas de gestación, y se podía ver a un embrión de 1,68cm y con un latido fuerte, me puse a llorar de la emoción y recuerdo decirle a ella “ay! al fin qué alegría” y ella me dijo… alegría?? alegría doble!! mira lo que hay aquí, otro chiquitín! otro embrión de 1,25cm se escondía detrás de su hermano. Fue la noticia más maravillosa de mi vida! Y este pasado Viernes 13 de Mayo hizo 2 años de la noticia que me cambió la vida. Algunos se agobian cuando les dicen que son dos, yo me sentí la mujer más feliz del mundo.

Como me dijeron los médicos, a pesar de la heparina y la hormona tiroidea, fue un embarazo de manual. Lo disfruté día a día, hice todo lo que me dijeron y fui a todas las citas, incluso a las de la seguridad social, donde a pesar de ser revisiones de alto riesgo por embarazo gemelar, me hacían las ecografías estudiantes que a veces llegaban a tenerme 1 hora y 20 minutos boca arriba, postura que no se debe manterner mucho tiempo porque puede provocarte mareos por la presión de los bebés sobre los vasos sanguíneos. Por suerte no hubo ni una sola complicación ni en el embarazo ni en el parto, que fue por cesárea programada por el tema de la coagulación. Ellos siempre estuvieron en su mismo sitio, David en mi lado derecho y Álvaro en el izquierdo de la barriga, aunque hubo una época en que los llamaba al revés.

Escribí sobre mi cesárea en otra entrada, fue todo muy divertido y como una especie de “fiesta de bienvenida” para los pequeños. Lo recuerdo todo perfectamente, y cuando mi ginecóloga, a la que ya le tengo gran cariño por todo lo que hizo por mi, me pasó a los bebés por encima de la sábana diciendo: mira mami un bebé! (con David) y hola mami! (con Álvaro) y el matrón, porque era un chico, me acercó a los bebés me quede… bueno no se puede describir y sólo se me hace el nudo de la emoción, de felicidad, al recordarlo. Les llené la carita de besitos y les di la bienvenida a mi vida.

Al final fue “A la tercera va la vencida”, también fue “mujer mal parida (21dic) al año bendecida (3dic – fpp 23dic) y pensé al verles y sigo pensando que todo por lo que pasé valió la pena. Qué todo llega 🙂

Doy gracias todos los días por mis gemelos, los disfruto cada día y a pesar de que los primeros meses son los más duros hasta que te organizas y te adaptas, no cambiaría ni un sólo momento de los 17 meses y medio que tienen y llevan en nuestras vidas. Me río con ellos, disfruto de una segunda infancia y quiero estar ahí en todos sus primeros momentos. Ser padres de gemelos es duro porque es trabajo doble, pero es doble también la felicidad y ahora ya al fin doble ración de abrazos y besos y, gracias a su personalidad, dos desarrollos diferentes a la vez. Algo único e irrepetible que todo papi múltiple debería valorar, porque su conexión y el amor de hermanos gemelos no tiene comparación con nada que haya visto en mi vida. Y colorín colo….. NO! 😀  pero si fue un final feliz, no crees?

 Hasta la próxima!!! 10676345_10205143867501990_2222130218552092204_n

14 comentarios

  1. Es bonito aunque ya te sepas el final.. Un beso hermana

  2. Me he leído las tres partes del tirón! Tiene que ser duro pasar por lo que pasaste, pero hay que quedarse con la parte bonita y es esos dos pequeños que la vida te ha regalado!! Por cierto son del tiempo del mío, que hoy hace 17 meses! Un beso guapa!

    • y porque los mios nacieron en la semana 37. Mi fecha de parto era el 23 de Diciembre! 😀 Yo siempre me quedo con la parte bonita, mis niños bonitos!

  3. Se me han saltado las lágrimas!!! Pero de alegría!!!!! Un besazo preciosa!!!

  4. Gracias por los comentarios, la historia la escribí porque hay gente que pierde la esperanza o no se sienten comprendida. Para ver que la historia da un revés en el momento menos esperado y que valoro mucho a mis hijos por todo lo que pasé para que llegasen a mi vida. Valió todo la pena por un final feliz 😀

  5. Precioso final y muy merecido! Gracias por compartir tu experiencia, ha sido un camino duro y seguro que leerte ayudará a muchas personas que estén pasando por lo mismo. Un abrazo guapa!

  6. Dos bebés arcoiris! Me alegro tanto… a mí también me ha dicho mi ginecóloga que tome adiro por prevención. Así que ahí vamos.

  7. Ay que llorera!!! y teníais antecedentes de múltiples? porque el segundo aborto fueron 2 también.. :O

    A mí me parece preciosa la experiencia de gemelos.. sobretodo entre ellos

    • por parte de familia paterna hay varios casos, lo malo es en algunos de ellos se perdia uno de los dos gemelos, pero si hay varios antecedentes

  8. Y se me ha olvidado decir que fui a urgencias del hospital público de 6 semanas del embarazo gemelar, y me dijeron que en el saco no había nada! 2 semanas después había dos gemelos.

    Menos mal que esa vez si me hicieron esperar y me esperé a la eco de las 8…
    Más tarde revisando las ecografías de esas “6 semanas” se ven a los dos bebés. La ginecologa era una inútil y casi me amarga la vida con un comentario y diagnóstico equivocado

  9. Patricio José Rodríguez Arias

    Nos leímos Iria y yo las 3 partes del tirón y nos emocionó mucho tu historia. Todo lo bueno llega y aunque lo pasaste muy muy mal, ahora solo te quedan años de felicidad. Un abrazo a ti, a David y a los gemelos de nuestra parte!!

    • Gracias Patrick! un besazo a los 2 de nuestra parte. Todo llega y al ser de esta manera, ahora valoro más a los peques por lo que nos costó que llegasen a nuestra vida. Feliz año y mucha felicidad para los 2

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