Crónica POS Cabalgata de Reyes

Crónica de una tarde – noche mágica de Cabalgata de Reyes

Una de las cosas que me gusta de vivir en el pueblo de adopción – como yo lo llamo – es que las cabalgatas de Reyes es mucho más cercana. Se prepara por una Asociación y cada año se apuntan más socios y se recaudan fondos para el año siguiente, de manera que la ilusión se mantiene cada año, gracias a la solidaridad de todo el pueblo.

Lo que tiene de especial es que se tiran cantidad de “regalos” para los pequeños. Balones, juguetes de tamaños varios… este año he visto mochilas, camisetas, etc.

En lo que nos tocó vivir hace 2 tardes, es una tradición ya instalada en la familia de mi pareja. Ver la cabalgata desde el balcón e intentar conseguir regalos para los peques de la casa, que son 4 niños. Además este año decidí volver a verla en otro punto del recorrido y nos llevamos a los peques en brazos.

Al llegar a un punto concreto se quedaron dormidos, los dos a la vez como no?! se despertó uno por un caramelazo en la cabeza y el otro cuando llegó Baltasar, exitazo!! 

De todos modos son muy pequeños y cada año será mejor.

Reflexiones

Olvidamos que las Cabalgatas son para los más pequeños y la ilusión en sus ojos – ya con una edad y cuando entienden lo que están viendo-.

Muchos adultos se vuelven locos y se tiran en plancha por las cosas, hasta quitarles objetos a los pequeños, y me parece fatal.

Luego están los que cogen todo lo que pillan para la reventa. Increíble pero cierto! He visto hasta personas cogiendo del suelo y los hijos detrás con el saco… lamentable pero irremediable al mismo tiempo.


La REFLEXIÓN más importante de todas! Mis hijos con un caramelo en cada mano, que ni si quiera se van a comer, son felices; ayer por la mañana asistimos a una cabalgata, cogieron un par de caramelos del suelo cada uno, e iban más que contentos hacia casa. Al cabo de una hora o más aún los llevaban en las manos cuando llegamos a casa de los abuelos.

Esto me hace pensar que los avariciosos somos los adultos, cuando ellos son felices con nada y menos. Les damos regalos y juegan con las cajas, monto algún juguete y se quedan con el destornillador hasta que se lo quito. 

Espero poder enseñarles a disfrutar de una tarde tan bonita y que si cogen algo, sean balones para jugar entre ellos y no porque sí. Que aprendan de sus papis, que si cogen algo de más se lo den a los peques que no tienen nada, que es lo que solemos hacer y repartir por el camino.

Falta algo de generosidad en estos días y no solo en éstos, sino cada día. Hacer algo por alguien que te hace sentir bien, y puedes cambiarle el día a los demás. Los mejores regalos son los gestos desinteresados, los detalles, que no te enriquecen materialmente pero si como persona. Me quedo con eso.

Espero que hayáis tenido un día genial de Reyes. Toca recoger los adornos navideños y continuar regalando de otra manera los 364 días restantes del año 🙂

 

 

3 comentarios

  1. No puedo estar más de acuerdo con tu reflexión!! Cada año veo a algunos adultos empujando y dejando a los niños en un segundo plano… y me parece lamentable.

  2. Qué razón tienes. Aquí este año he flipado, la gente con bolsas cogiendo caramelos, que menos mal, por qué había tantos que no dábamos a basto a coger….pero sí, la gente es muy, pero que muy avariciosa y enturbian las tradiciones.

  3. Qué pena que sea así, pero si, lo es, cada año veo padres y abuelos volverse locos por recoger caramelos, cuando los peques cogiendo 4 se sienten encantados.

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