Copa Menstrual y Deporte

Aún recuerdo estar en mi casa cuando era muy pequeña, y ver los primeros anuncios de cierta marca que era pionera de hacer compresas más finas. Ponían dos montoncitos de compresas y uno de esos dos montones quedaba presionado por una especie de bloque que aplanaba las compresas, que hoy en día nos parecerían súper gruesas.

Os pongo el vídeo para que viajéis al pasado:

En el año 95 – 96 dejé la natación, más o menos debía llevar unos 4 años con la menstruación, a la par de estuve en mis competiciones más importantes de mi época de natación.

Recuerdo el suplicio que era hacer entrenar tan pequeña, casi sin información, quitándome la compresa justo antes de tirarme a nadar (a penas tenía flujo y no pasaba nada entonces) y mi descubrimiento de los tampones, cuando me explicaron las chicas más mayores lo que eran y veía a veces el hilo del mismo saliendo por un lado del bañador. Me da la risa pensarlo, pero es que no llevábamos tantos años de investigación en ese tipo de productos.

Las compresas súper finas salieron en 1997 y los tampones recuerdo que empezaron a desarrollarse mucho más tarde, poniendo aplicadores de plástico, puntas redondeadas, mucha mejor aplicación.

Para la vida cotidiana vale, pero ¿y para volver a hacer deporte? ¿y después de ser madre?

Copa menstrual para el deporte

Ya sabéis que hace un año empecé a nadar y a entrenar desde febrero, no fue hasta mayo que me compré la primera copa. ES fantástico no tener que preocuparse  de tener que visitar baños constantemente, teniendo en cuenta que las competiciones que he hecho hasta ahora son travesías en mar abierto o en pantanos, donde los lugares para ir al baño escasean o son baños prefabricados.

Perdonad por dar detalles pero levantarse por la mañana, ponerse la copa y no tener que retirarla en 12 horas, para alguien que practica deporte es un avance considerable. Deberían haberlas inventado antes!

¿Por qué empecé a usar copa?

A parte de lo comentado antes, en febrero de este año 2017 empecé con placas hasta en tres ocasiones, con las consecuentes cajas enteras de antibiótico. Eso sumado a menstruación y compresas = problemas de flora bacteriana en la zona íntima. Así que para evitar eso y tras la recomendación de Mamá Convergente encargué la primera copa.

Una vez aprendes a usarla es muy práctico, no te tienes que preocupar, te ahorras un montón en compresas, ayudas al medio ambiente y es mucho más higiénico.

¿Qué copa elegir?

Las copas van en función de la edad y/o cantidad de partos. En mi caso al tener más de 30 y un parto gemelar opté por la Naturcup 2.  La única pega que le veo es que el primer día de menstruación y tras el parto gemelar, mi flujo es abundante y la copa el primer día no me basta, qué hice? Pues hablar con una asesora en copas, con Mami Futura.

Le conté el problema y me dio una solución, una copa más grande y de material más resistente, hecha especialmente para deportistas que practican deportes como la natación.

Me comentó que si el primer día llenaba rápido la copa, al ser un material más resistente, no tendría ni un solo escape. Así que estoy encantada y funciona.

¿Qué os recomiendo?

Pues lo que he hecho. Hablar con una asesora, explicarle tu situación y que te recomiende la copa que más se adapta a tus necesidades y actividad diaria.

No puedo acabar el post sin recordaros y recomendaros a mi asesora en este caso. Mami Futura, quien a parte de aconsejaros y proporcionaros lo que mejor os convenga según el caso, os hace asesoría posterior para vuestras dudas sobre la utilización.

 

 

 

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