Compensación

Hoy quería escribir sobre un tema que es recurrente además de mi visión de la maternidad con los gemelos como una adaptación constante, que es la compensación.

Traté el tema con Gema Cárcamo en un podcast y me comentó que en el libro de Coks Feenstra explican lo que llama “Flip Flop” si no recuerdo mal, es como que a veces oscilas entre uno y otro y a veces tratas más a uno u a otro, y este trato va variando, como si alguna vez te llevaras mejor con uno de tus hijos que con otro, sea por comportamiento, por avance en el desarrollo, etc. Es cierto que esto sucede, pero antes de leer acerca de ese tema y “contagiar” mi experiencia con literatura externa, voy a dar mi visión sobre lo que acontece en casa y más en últimos tiempos.

Compensación

Ocurre que me he sentido en la necesidad, creo que más por mi que por ellos, de compensar a los dos peques constantemente. Es algo innato pero recurrente que cuando prestas atención a uno de los pequeños, acto seguido compenso al otro de igual modo. Si doy “x” besos a uno, doy “x” besos a otro.

Al principio era algo más sutil, ahora es como una manía, un vicio como el que se acostumbra a hacer algo mal, aunque no lo considero malo, pero sí acentuado; y además cada vez soy más consciente de que lo hago y en la misma cantidad.

También es cierto que se turnan en cuanto a demanda y también que uno es más dependiente que otro, que es un alma libre, que es como me refiero a él cuando me cuentan como son cada cual.

Los celos

Desde que han empezado a hablar y a comprender el hecho de la “posesión” de objetos, que siempre intento que compartan, aunque irremediablemente se decanten siempre por el mismo juguete; ocurre que se ha incrementado en las últimas semanas el uso de la frase “mamá, mía!”. Como buena compensadora siempre les corrijo y les explico que son igual de importantes para mi, que son mis hijos por igual y los quiero lo mismo a los dos. No sé hasta que punto son conscientes de tal hecho, de su igualdad como gemelos, de la igualdad de trato hacia los dos desde siempre. Supongo que este hecho me agrava a mi la necesidad de compensarles, no en afecto – que también – sino en igualdad de trato en todos los aspectos; y no sé ni si lo hago bien, ni si quiera si esa compensación la sienten tal cual. Un misterio.

No es un caso exagerado de celos ni mucho menos, esas situaciones se producen en muy pocas ocasiones; se puede deber también a que siempre han estado los dos juntos, no dándose el caso de una diferencia de edad y ese celo por el recién nacido. En realidad las pequeñas peleas siempre son por el mismo juego, por objetos concretos y siempre les interrumpo y les hago el número 2 con los dedos y les explico que en ese caso en concreto tienen que jugar juntos y que si no llegan a un acuerdo, les retiro el juguete.

Se han tomado la seña con los dedos como un juego más y ellos mismos están haciendo el gesto, aunque si somos realistas a veces funciona pero otras no.

Me gustaría saber varias cosas de otras madres de gemelos y sobretodo a las que no sois madres de parto múltiple

¿os pasa? ¿cómo actuáis? ¿sentís ese flip flop o trato oscilante a uno u otro? ¿compensáis?

a las no múltiples pero con varios hijos. ¿esto os ocurre también? en caso afirmativo, ¿qué hacéis?

 

 

 

 

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