Cambios de humor pos parto? Mi experiencia

Leed estas frases y luego cerrad los ojos e intentad hacer el ejercicio para experimentar los cambios de humor durante un minuto.

  • Imaginad el momento más alegre de vuestra vida
  • Imaginad el momento más triste de vuestra vida
  • Imaginad una situación en la que os hayáis enfadado muchísimo
  • Imaginaos que os sentís culpables por gritarle a alguien en la situación anterior.

Listos?? cerrad los ojos y dedicadle unos segundos a cada frase. Luego abrid los ojos…

Ya? Pues imaginaos eso en bucle durante meses!

Eso es como me sentía yo tras el parto de mis hijos. Ese era mi estado anímico constante, añadiéndole un cansancio absoluto, consejos no deseados, incomprensión por parte de mucha gente, porque no era un bebé, eran 2 bebés con tiempos de dormir, comer, cambios de pañal a veces iguales pero muchas veces desiguales… agotamiento mental añadido al físico.

Recuerdo perfectamente esa situación. Mi madre se quedó conmigo el primer mes y debió ser de los meses más duros de su vida, no se lo puse fácil y solo quería ayudarme. Hizo muchísimo por quitarme trabajo de encima y siempre le estaré agradecida, sobretodo por cubrirme en algunas tomas de la noche, en las que ella se despertaba, daba de comer a los gemelos y no me decía nada, para que pudiese dormir.

Recuerdo estar mirando a mis pequeños y ser la mamá más feliz del mundo, a los pocos segundos estar llorando a moco tendido, pasar a reprocharle algo a alguien, y luego sentirme culpable e ir a dar un abrazo. Si no habéis pasado por eso os digo que es muy duro.

Tratamiento

Si no recuerdo mal fui a mi médico de cabecera cuando los niños tenían 9 ó 10 meses. Le conté lo que me pasaba y me dio tratamiento para estabilizarme un poco. Ella es conocedora de mi situación. Mi familia está lejos y aquí tengo a mi familia política, pero no es lo mismo. Cuando necesitas a alguien a quien llamas es a tu madre, y mi madre no estaba aquí al lado y se nota mucho.

Empecé con el tratamiento. Debería haberme derivado a psiquiatría para evaluar mejor mi situación. OJO! tratamos a los psiquiatras y psicólogos como un tema de “locos” y no es así. Así como vamos a especialistas para cualquier tema concreto del cuerpo, también debemos tratar los cambios psicológicos de la maternidad con quien pueda ayudarnos, ahora lo sé, un poco tarde.

Bueno, la parte positiva del tratamiento es que los altos y bajos de la montaña rusa en modo “deporte extremo” se suavizan, te centras, y es una mejora progresiva – que no instantánea – de las emociones y los cambios de humor, en mi caso la creatividad surgió y las nuevas ideas y proyectos llegaron con ella; la parte mala es que como yo le digo a la psicóloga, te convierte en un zombi emocional a la larga. Si antes te emocionabas con un anuncio de la tele, luego ni reaccionas. 

Fin del tratamiento

Hace un par de meses, viendo que tenía otra dinámica en mi vida, con la familia, con los proyectos nuevos y habiendo empezado el deporte, comenté con la psicóloga el tema de dejar la pastilla. Ella me dio el visto bueno, vimos que yo estaba preparada para ello y trabajamos mucho el tema de las emociones, en lo que debía centrarme y como debía hacer para seguir mi vida. Fui a la médico de cabecera, quien me pautó 5 semanas para dejar la pastilla reduciendo progresivamente la dosis. Lo hice tal cual se me indicó. Así que todo se acabó… o eso es lo que yo esperaba.

El revés

A los pocos días de una competición de natación en aguas abiertas empecé con dolores bastante fuertes de cabeza, se me adelantó la regla 1 semana y luego empezó la apatía, las lágrimas, el aislamiento e incluso un pequeño amago de crisis de ansiedad, tras una tarde – noche dura con uno de los gemelos, de esto hace 2 semanas. Sin que hubiese pasado nada significativo, al ir a ver a la nutricionista y el preparador físico tuve un ataque de llanto del que no podía parar.

Viendo el panorama me volvieron a derivar a psiquiatría para que evalúe mi estado y quizá establezca una dosis menor pero que me mantenga entre un estado y el otro pero no vuelvan las subidas y bajadas extremas de la montaña rusa a la que tanto temo.

Hablando con la psicóloga hemos establecido que no se trata de depresión, sino algún cambio hormonal que aún colea y sigo trabajando en ello para que la parte negativa no afecte más en mi vida de lo que debería.

El por qué de esta publicación

Este tema parece tabú. Al igual que el tema de los abortos, es uno de los temas de los que a penas se trata. No sé si será por vergüenza, porque te traten de loca, porque te consideren débil. Yo ni siento vergüenza, ni estoy loca ni me considero débil, sino una persona que desde 2013 he pasado muchas adversidades y el cuerpo debe tener su vías de escape y hacer saber de algún modo que no todo está bien, y prefiero escucharlo y poner remedio a esperar que los problemas se agranden.

También sé que hay más personas en mi misma situación, porque me lo han dicho. Alguna mamá múltiple sobrepasada en cansancio, sintiéndose sola e incomprendida ante una situación nueva de la que nadie te habla cuando vas a ser madre, y menos cuando vas a ser madre primeriza doble así del tirón.

Hoy me ha venido la regla y tengo una pesadez en el cuerpo que no es lógica ni normal. Mañana el día será mucho mejor. 

Este es el motivo de una semi ausencia en todas partes, de cambios de publicación en el blog, de un poco de todo lo que se os pueda ocurrir.

Espero que se deje de “idealizar” la maternidad solo con una imagen positiva y poco a poco se normalice la idea de maternidad real, con su cosas buenas y sus cosas malas.

5 comentarios

  1. Del mismo modo que cuídamos el cuerpo… hay que cuidar la mente. Y más cuando nos sometemos a una situación estresante como bien pudiera ser convertirse en madre. La maternidad es un auténtico sube y baja emocional, como para que no te afecte!
    No eres más débil, eres valiente por compartir lo que te pasa mientras otros esconden la cabeza debajo del ala.
    Un abrazo muy fuerte

  2. Siento por lo que estas pasando y gracias infinitas por compartirlo. Yo desde hace dos meses que tiene mi hijo no se ni quien soy. Hay días que se presentan torcidos y son yo misma saber muy bien por qué me los paso llorando. Como tu estoy aquí muy sola. Eso se nota. Bueno no quiero convertir mi comentario en mi desahogo. Nuevamente gracias por compartir y paciencia en tu recuperación que llegará

  3. Ánimo Marta, sé que es difícil y te diré que por lo que he visto, aunque no es oficial según manuales de psiquiatría, la depresión postparto puede aparecer bastante más tarde de lo que creemos. La psicología perinatal, en la que me estoy formando, arroja mucha luz sobre esto y es bueno ponerlo sobre la mesa. La maternidad puede sobrepasarnos. Pero lo estas haciendo muy bien poniendo de tu parte y con especialistas. Un abrazo!

  4. Mamá Pingüino

    Coincido contigo totalmente. Hay mucho desconocimiento de la depresión post-parto, poca información. Vamos, casi ninguna. Creo que has hecho muy bien en pedir ayuda. No sé porque la gente tiene tanto miedo en hacerlo! Eres una campeona en todo!

  5. Yo lo veo totalmente normal, debemos cuidarnos por dentro y por fuera, y cuidarnios por dentro implica cuidar nuestra cabeza. La maternidad no es sencilla, bonita vale, pero fácil no, y si además se suman circunstancias X pues hace que sea más dura, no te considero una loca, ni de coña!

    Ojalá puedas encontrar ese equilibrio y sentirte bien. Te mando un beso y un abrazo!

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